domingo, 16 de octubre de 2011

¿Cómo vivir más Sano?


Análisis a la interrogante desde el punto de vista alimenticio, físico y espiritual ...

El siguiente ensayo tiene como finalidad el análisis profundo de una de las interrogantes más comúnmente escuchadas hoy en día: “¿Cómo podemos vivir más Sano?” Muchas respuestas son dadas a esta pregunta tales como “debes ser vegetariano” o “debes dejar la comida chatarra”, pero vivir sano y tener una vida saludable incluye otros factores de suma importancia los cuales serán planteados en este ensayo.

El famoso y destacado Dr. Pamplona Roger nos dice en su libro “El poder medicinal de los Alimentos” lo siguiente:

“Nuestra salud y bienestar depende, más que de ningún otro factor, de los alimentos que ingerimos cada día”

Si bien la cita anterior tiene mucha veracidad con la realidad, pero, esto no quiere decir que los alimentos sean el ÚNICO factor para lograr tener una vida sana y vernos saludables, el ejercicio diario, el consumo del agua, una buena relación con los demás y con Dios son algunos de otros tipos de factores que pueden ayudarnos a llevar una vida plena con buena salud.

Muchos se preguntarán: ¿Qué tendrá que ver la relación con los demás y Dios en todo esto?

Lo ideal y a lo que todos deseamos llegar es a vernos saludables. Si no tenemos una buena relación con los demás, pareceremos apáticos, nuestra autoestima decaerá y definitivamente no nos veremos nada de bien. Dios es amor, Dios es felicidad, y él puede proporcionarnos la verdadera plenitud en nuestras vidas.

Podemos ir dándonos cuenta que la salud no sólo tiene que ver con los alimentos ¿verdad? Como comentaba ahora último, también podemos vivir saludablemente a través de la alegría, el optimismo y el humor: con ellos puedes eliminar bloqueos tanto emocionales como físicos.

En verdad, el truco para gozar de una vida saludable es cambiar nuestra rutina diaria…caminando más de lo acostumbrado, agregándole más fruta al desayuno, tomando uno o dos vasos extras de agua pura a la cantidad que nosotros acostumbramos a tomar, tratando cada día mejor a nuestro prójimo (amigos, familia, compañeros, etc.) y por supuesto, nunca olvidándonos de dar gracias cada día a quien nos da la posibilidad de cada mañana poder levantarnos, caminar, movernos y trabajar para estar saludables. Éstas son tan solo algunas formas y maneras en las que tú puedes continuar con tus actividades diarias, comenzar una vida sana y sin tener que realizar ningún cambio tan drástico.

Uno de los mayores problemas en estos días es la falta de actividades físicas. Sabemos que es bueno para nosotros, pero la evitamos a veces porque estamos acostumbrados a una vida sedentaria o a veces es porque nosotros mismos nos convencemos de que “no tenemos tiempo para hacer ejercicio”. La verdad es que estar en constante movimiento es muy saludable.

El movimiento físico lo podemos encontrar en muchas actividades, incluso en las tareas domésticas como jardinería, arreglar y ordenar la casa o el simple hecho de dar algunas vueltas en el sector donde uno vive. Con tan solo añadir un poco de movimiento a tu vida puedes reducir el riesgo de enfermedades cardíacas como accidentes cardiovasculares, diabetes, aumentar y mejorar el rango de movimiento, ayudar a mantener la flexibilidad con la edad, mantener la masa ósea, prevenir la osteoporosis y las fracturas, mejorar el estado de ánimo, reducir ansiedad o estrés e incluso mejora de autoestima. Por lo tanto, si optas por pequeños cambios, tu podrás ver todos los beneficios que el hacerlos le traerá a tu vida diaria.

Termino con la siguiente cita del experto en salud Jim Rohn:

“Asegúrate que tu exterior sea un buen reflejo de tu interior”

Crear un estilo de vida saludable no tiene por qué significar un cambio drástico en tu vida. Hace estos pequeños cambios para vivir cada día más sano y averigua tu mismo los beneficios que Dios puede traer a tu vida.

Por Rocío Ignacia Zapata Villa
Creadora del Blog

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